Crucero Transoceánico – (Parte 3)

Con esta tercera parte, pongo fin al artículo de la travesía del Atlántico. Esta es la parte que mas disfruté del crucero ya que es la que lo hace diferente a los demás.

Tanto en la primera parte como en la segunda, disfrutas las diferentes escalas que te ofrece el crucero, pero que no tienen diferenciación real con cualquier otro crucero, pero cuando el barco zarpa de Antigua y empieza la navegación por el Océano Atlántico, la experiencia es única.

En primer lugar y como dato significativo, os diré que casi cada noche se adelanta el reloj por lo que vas notando de manera progresiva la aproximación a Europa, hasta recuperar las 6 horas de diferencia que hay entre origen y destino. Aunque no lo parezca, al cabo de los días lo vas notando.  

Ha pasado ya una semana de crucero, y aun nos queda otra. Es ahora cuando empiezas a conocer cada rincón del barco y a disfrutar de las instalaciones del mismo.

El Costa Mediterránea es un barco del año 2003, gemelo del Costa Atlántica, en este último hicimos un crucero por los Fiordos Noruegos que contaré mas adelante, aunque ya he descrito alguna escala como la de Geiranger.

Para los amantes de los datos técnicos os pongo algunos tomados de la propia página de Costa Cruceros:

  • Capacidad pasajeros – 2680
  • Tripulación – 897
  • Camarotes – 1057 (8 para minusválidos)
  • Tonelaje – 85.619 toneladas
  • Eslora – 292,5 metros
  • Manga – 32,2 metros
  • Velocidad máxima – 24 nudos
  • Puentes – 16 de los cuales 12 son para pasajeros

Mucha de la gente que nunca ha hecho un crucero me pregunta sobre el tipo de actividades que se pueden realizar cuando uno está en el barco, por lo que precisamente en estos cinco días consecutivos de navegación es cuando uno aprende a aprovechar esas cosas que en un crucero “tipo” de una semana y que no paras en el barco apenas, no puedes apreciar.

Teatro

Además de las cosas comunes de cualquier crucero, como registrar la tarjeta de crédito en la Oficina de servicio o pasarse un buen rato en la piscina, puedes ver una demostración de arte culinario con el chef y el maitre del restaurante, dar clases de italiano, aprender a bailar bachata con el equipo de animación o jugar al bingo.

Las opciones son innumerables y ya depende del gusto de cada persona el hacer una u otra actividad o simplemente disfrutar de la travesía en cubierta tomando algo.

Por poneros un ejemplo tipo de lo que yo hacía en esos días y aprovechando que tengo el Today delante ya que no tengo tan buena memoria, esto sería aproximadamente:

  • 9,00- 10,00: Desayuno en el Buffet Perla del Lago o en el Restaurante Argentieri – Si bien el buffet es siempre una escapatoria para los cruceros, yo siempre soy partidario del restaurante ya que te atienden mejor y se está mas tranquilo.
  • 10,30- 11,30: Demostración culinaria en mi caso, o alguna lección de baile para mi acompañante. Yo siempre tirando a lo gastronómico.
  • 12,00- 14,00: Gimnasio o Piscina. El Costa Mediterránea cuenta con 4 piscinas, de las cuales una de ellas tiene cubierta retráctil, y como además a diferencia de otros cruceros, no iba ni mucho menos lleno, se puede disfrutar mejor de ellas. El gimnasio está muy bien y tiene solarium y jacuzzi anexos lo que también es una buena opción.
  • 14,00-15,00: Comida en el buffet, en el restaurante o en la Pizzería Posillipo. Lo recomendable es echar un vistazo al menú de los diferentes lugares y cada uno lo que mas le guste.
  • 16,00- 18,00: En este horario aparte de la siesta, puedes apuntarte a unas clases de italiano, jugar un campeonato de ping pong u otra vez a la piscina.
  • 18,00- 19,00: Aprovechar los diferentes salones como el Isolabella o el Lounge para tomar un café hasta la hora de la cena.
  • 19,00- 22,00: Dependiendo del turno que te corresponda ya que suele haber dos, es la hora de disfrutar de las cenas con los compañeros de mesa. Las cenas están muy bien, y si bien al ser tantos días puede en algún momento resultar algo repetitivo, por el tema de la pasta, los menús son bastante variados. Es recomendable uno de los días, reservar para cenar en el Club Medusa, que tienen un suplemento pero que merece la pena.
  • 22,30- 23,30: Espectáculo en el teatro Osiris. Suelen estar muy bien, si bien en este crucero se repetían demasiado.
  • 0,00- hasta que puedas: Tomar una copa en los diferentes salones o en la discoteca.

Este crucero tiene también algunas particularidades, como el hecho de que al tercer día de navegación cruzas el Trópico de Cáncer. El capitán que se llamaba Francesco Serra, nos dio un diploma para celebrar este hecho.

En cuanto a la eterna pregunta del mareo, hay que decir que el barco si se mueve mas de lo habitual y que si bien yo no noté mareo alguno, si que una de nuestras compañeras de mesa, pasó algún que otro mal rato. Pero es que cuando estás en mar abierto el barco por muy grande que sea se tiene que mover algo.

En el quinto día de navegación y ya casi llegando a Funchal, se notaba el tema de las provisiones en el buffet, ya que al no reponer, determinadas frutas y otros productos se agotaron. Esto es mas como anécdota que como algo significativo, ya que será por comida en un crucero.

Tras cinco días sin pisar tierra y tras cambiar de nuevo el horario, sobre las 7 de la mañana, el Costa Mediterránea llega a Madeira para atracar en el puerto de Funchal.

Se nota el hecho de que la gente está deseando bajar ya que a diferencia de otras escalas todo el mundo espera en cola para salir a ver la isla.

Aparte de las excursiones del barco, hay unos autobuses lanzadera que por 5 euros te llevan al centro. Nosotros decidimos ir dando un paseo que son unos 20 minutos tranquilamente.

Nosotros ya conocíamos esta isla a la que llaman de la eterna primavera por sus temperaturas, así que nos lo tomamos con bastante calma. En este enlace podéis leer sobre la escala y otras recomendaciones que escribí hace unos días.

La escala es hasta las 6 de la tarde con lo que hay tiempo para bastantes cosas antes de regresar al barco.

Tras dejar atrás el puerto de Funchal y costear por la isla de Madeira, se llega hasta Punta Garajau desde donde tomaremos rumbo nordeste para dirigirnos hacia el Estrecho de Gibraltar.

Esta ha sido la última escala para los que desembarcamos en Málaga, ya que aunque quedan dos noches a bordo son de navegación. Aunque por un lado ya tienes ganas de llegar, es el momento en que empiezan las despedidas. Un poco de Karaoke que organizan los de Costa en el salón principal, en el que ya empiezo a preguntarme si son contratados o no, porque en cada crucero siempre hay algún aspirante a Operación Triunfo y cuando empieza el baile, alguna pareja que parece ser propietaria de una academia de baile.

La penúltima noche nos despiden con Cena de Gala, a la que las camisas del traje llegan un poco arrugadas (nada que un poco de vapor de la ducha no solucione).

Y para finalizar, lo que ya conocéis los que habéis hecho un crucero, despedida del personal, intercambio de teléfonos y mails, y lo que menos me gusta, hacer la maleta y dejarla en la puerta del camarote.

La salida en Málaga es atípica, ya que solo bajamos unos pocos españoles y el resto continúa hacia Savona. Cada uno a su avión o medio de transporte correspondiente y a pensar en el siguiente crucero.