Restaurante Copenhagen Corner – Dinamarca

Lugar: Restaurante Copenhagen Corner

Dirección: v.Radhuspladsen – Vesterbrogade 1A – Copenhagen – Dinamarca

Teléfono: 33 91 45 45

Web: www.copenhagencorner.dk

 

Este restaurante es uno de esos agradables lugares que uno encuentra por casualidad y en los que se puede probar la comida local en un ambiente muy agradable y a un precio relativamente barato para los precios que hay en Copenhagen.

 

Se encuentra situado en pleno centro de la capital danesa, junto al Tivoli y frente al Ayuntamiento de la ciudad.

La apariencia exterior engaña un poco ya que sus colores llamativos en el exterior junto con la carta a modo de reclamo nos hacen pensar en un restaurante más informal de lo que realmente es. 

En su interior nos encontramos un local grande con un predominio del color negro y con una decoración muy moderna y realmente “fashion”. Tiene diversidad en su clientela ya que se nutre de bastante clientela local de oficinas que se encuentran alrededor, a la que se le une un porcentaje de turistas para el que están preparados ya que hablan inglés y español.

La especialidad de la casa son los denominados “open face sándwiches” que sirven en tres diferentes tipos de pan (blanco, negro y centeno) y que no son realmente sándwiches como estamos acostumbrados sino que te traen el pan por un lado, y una bandeja con diferentes cosas por otro. Además la carta tiene una surtida selección de platos en los que predomina el pescado y el marisco.

Nosotros probamos el “herring” (arenque) que es el pescado mas servido en toda la zona del Báltico y que te lo traen marinado en curry y que junto a las alcaparras le dan un toque espectacular. Probamos también una especie de plato combinado que llevaba salmón con algún otro pescado ahumado y que también estaba bueno.

 

Tienen vinos españoles y franceses a precios desorbitados por lo que mi recomendación es sin duda la cerveza Carlsberg que te sirven en un tremendo vaso y que es además lo que ellos te recomiendan para acompañar la comida (no en vano la factoría de Carlsberg queda muy cerca).

En la parte de los postres tomamos una tarta de chocolate muy rica para compartir que es lo que nos recomendaron.

El servicio es muy atento y rápido y se valora también el esfuerzo por hablarte en tu idioma.

El precio rondó los 20 euros aproximadamente por persona lo que me pareció muy correcto para lo que comimos y mas teniendo en cuenta como comentaba anteriormente el hecho de que es una ciudad cara, lo que convierte a este restaurante en una muy buena alternativa en la ciudad.

 

Valoración – 7/10