Expediente 39

TÍtulo Original: Case 39

Año: 2009

Director: Christian Alvart

Reparto: Renée Zellweger, Jodelle Ferland, Ian McShane, Kerry O´Malley

Web: www.case39movie.com/intl/es

expediente_39

Una película de terror cuyo mayor atractivo es ver a la camaleónica Renée Zellweger en el único género en el que no la habíamos visto todavía.

Desde que se convirtiera en una de las actrices más cotizadas de Hollywood tras abandonar su trabajo para seguir a Jerry McGuire, la hemos visto engordar un montón de kilos para meterse en la ropa de Bridget Jones, lo que le dio su primera nominación al Oscar, así como de enseñar un claro perfil cómico con películas como “Ella es el partido” o “Ejecutiva en apuros”.

Con su papel en el musical “Chicago” consiguió su segunda nominación al Oscar y con “Cold Mountain” obtuvo la primera estatuilla. Con semejante curriculum, no termino de entender el motivo que la haya llevado a hacer una película como esta, salvo que ella misma quisiera verse huyendo despavorida de una niña diabólica.

Emily Jenkins es una asistente social que recibe el caso número 39, una niña de 10 años llamada Lilith Sullivan (Jodelle Ferland) que está siendo maltratada por sus padres. Cuando los padres de la niña intentan matar al “angelito”, son ingresados en prisión.

Más allá de sus atribuciones profesionales, Emily acoge a la niña hasta que le sea asignado un nuevo hogar para vivir. A partir de este momento, empiezan a ocurrir cosas fuera lo común.

La película es demasiado previsible desde el principio y no sorprende en ningún momento. El desarrollo de la historia es totalmente rutinario muy al estilo de las películas satánicas.

Algunas de las escenas de terror están muy bien conseguidas y me ha gustado especialmente la de las abejas.

Además de las actrices mencionadas, destaca la participación  como secundario en la película de Ian McShane (Kings, Death Race)

Una película que no destaca por nada demasiado bueno pero que tampoco tiene nada demasiado malo que destacar ni cae en el terror demasiado absurdo, lo que por desgracia suele ser una práctica habitual en este tipo de género.

Valoración – 6/10